jueves, 17 de mayo de 2012

Dinámicas y Juegos: ASESINATO NÚMERO UNO


Dinámicas y Juegos: ASESINATO NÚMERO UNO
OBJETIVO

I. Explorar los efectos de la cooperación y de la colaboración contra la competencia en los grupos que resuelven problemas.
II. Demostrar la necesidad de compartir información y otras estrategias para la resolución de problemas en un grupo orientado a la realización de una tarea.
III. Estudiar los papeles que surgen en un grupo de trabajo.


TIEMPO:
Duración: 90 Minutos



TAMAÑO DEL GRUPO:
20 Participantes
Dividido en subgrupos de 5 participantes.


LUGAR:
Amplio Espacio
Un salón amplio y bien iluminado acondicionado para que los participantes puedan trabajar en subgrupos

MATERIAL:
Fácil Adquisición

I. Una copia de la Hoja de Instrucciones del Asesinato Número Uno para cada participante.
II. Una copia de la Hoja de Datos de Sospechosos del Asesinato Número Uno para cada participante.
III. Un juego de Hojas de Resumen del Asesinato Número Uno para cada miembro. (Cada una de las cinco hojas es marcada con puntos que van del uno al cinco, al final del primer y último párrafo. (Cada hoja contiene información que no se encuentra en otras hojas de este juego)
VER ANEXO DE MATERIALES


MATERIAL:
Fácil Adquisición


IV. Papel y lápiz para cada participante.
V. Una Hoja de Solución del Asesinato Número Uno para cada participante.
VI. Rotafolio y marcadores.


DESARROLLO


I. El instructor introduce la actividad como una tarea que tiene como finalidad la resolución de un problema. (No discute la necesidad de compartir información).

II. El instructor divide a los participantes en dos subgrupos de cinco miembros cada uno. Si hay cuatro o menos participantes, pueden actuar como consultores.

III. El instructor explica que la tarea de cada subgrupo es decidir quién debe ser arrestado como sospechoso del asesinato en primer grado. Indica que sólo hay una solución correcta al problema y que cada subgrupo debe lograr llegar a su decisión independientemente del otro subgrupo. También establece que cuando un subgrupo termine la tarea, los miembros pueden observar a los otros subgrupos que aún se encuentran trabajando, pero que no deberán intervenir.

IV. El instructor distribuye una Hoja de Instrucciones, así como papel y lápiz a cada participante. Se asegura que cada miembro del subgrupo reciba una Hoja Resumen (que tenga un número diferente de puntos después del primer y último párrafo).

V. El instructor se reúne brevemente con los consultores y les explica lo que harán durante el desarrollo de la tarea. Se les instruye para que intervengan para ayudar al subgrupo a aclarar el desarrollo y que no deben participar en la discusión sobre el contenido. Les comunica que cuentan con cuarenta y cinco minutos, durante los cuales deberán resolver el problema y registrar o anotar las razones por las que eliminan a cada sospechoso. Da la señal para iniciar el trabajo.

VI. Cuando todos los subgrupos han logrado llegar a una decisión, o cuando se terminan los 45 minutos, se vuelven reunir en un solo subgrupo. Cada uno informa su decisión y el instructor puede señalar brevemente en el rotafolio el proceso que se utilizó para la eliminación. Posteriormente distribuye y explica las Hojas de Solución.

VII. El instructor conduce al subgrupo en una discusión acerca del ejercicio, enfocándolo en los efectos que tuvo la colaboración y la competencia, así como la necesidad de compartir la información de la solución del problema, las caracterizaciones que tuvieron lugar en el subgrupo durante el desarrollo de la tarea y otras estrategias relativas al proceso.

VIII. El instructor guía un proceso para que el grupo analice, como se puede aplicar lo aprendido en su vida.



HOJA DE TRABAJO
HOJA DE INSTRUCCIONES DEL ASESINATO NÚMERO UNO

INSTRUCCIONES

1. La amenaza de la violencia entre varios subgrupos del crimen organizado, sobre el control de los narcóticos, pone en serio riesgo la tranquilidad de su comunidad. Para combatir esta amenaza, el comisionado ha iniciado una lucha contra las organizaciones criminales dentro de su comunidad.

2. Usted forma parte de un importante subgrupo de detectives que ha sido asignado de la Oficina del Crimen Organizado, dentro de su departamento.

3. Carlos “Papi” Hasson y su subgrupo, son a quienes les ha tocado vigilar.

4. Su tarea se ha complicado por un asesinato ocurrido durante la investigación.

5. Su objetivo, como subgrupo, es encontrar un sospechoso de entre los miembros de la pandilla Hasson. Cualquier evidencia circunstancial puede ser utilizada para identificar y arrestar a algún miembro de la pandilla. Los otros seis miembros pueden quedar libres por alguna razón específica, la cual como subgrupo debe declarar al final del ejercicio. Su subgrupo tiene toda la información necesaria para solucionar este caso.

SUPOSICIONES

1. Suponga que hay una solución.
2. Suponga que toda la información es correcta.
3. Cuenta con cuarenta y cinco minutos para determinar quién es el sospechoso.
4. Suponga que hoy es el 7 de julio de 1997 y que toda la acción ocurre dicho día.
5. Todo el subgrupo debe ponerse de acuerdo para dar la solución.
6. El problema deberá ser trabajado en subgrupo.
HOJA CON LOS DATOS DEL SOSPECHOSO DEL ASESINATO NÚMERO UNO.

Nombre:
Viron, Benjamín (“Benji”) M-W-49
Altura:
1.64 m.
Peso:
100 Kg
Pelo:
Café grisáceo.
Ojos:
Café
Tipo de sangre:
B
No. de zapatos:        
7 ½
Tatuajes:
“Madre” en el brazo derecho
Vehículo:
Mercedes Benz sedan azul oscuro 1993
Antecedentes:
17 arrestos. Cargos: juego, usura, extorsión, asalto, narcóticos, robo, rapto.

Nombre:
Enopac, Alfonso  (“Dumbo”) M-W-52
Altura:
1.69 m.
Peso:
110 Kg
Pelo:
Negro grisáceo.
Ojos:
Café
Tipo de sangre:
A
No. de zapatos:        
8
Tatuajes:
“Al y Eloísa” en el brazo izquierdo.
Vehículo:
Lincoln sedán negro 1989.
Antecedentes:
26 arrestos. Cargos: juego ilícito, narcóticos, extorsión, asalto, rapto de menor, homicidio.

Nombre:
Olga, José  (“Chiles”) M-W-52
Altura:
1.70 m.
Peso:
80 Kg
Pelo:
Café
Ojos:
Cafés
Tipo de sangre:
A
No. de zapatos:        
8
Tatuajes:
Ninguno.
Vehículo:
Cadillac 1993, sedan verde obscuro
Antecedentes:
33 arrestos. Cargos: juego ilícito, narcóticos asalto, robo, usura, homicidio.

Nombre:
Sutter, Eduardo (“Ojos Azules”) M-W-51
Altura:
109 Kg
Peso:
Negro grisáceo
Pelo:
Azules
Ojos:

Tipo de sangre:
B
No. de zapatos:        
7 ½
Tatuajes:
Ninguno
Vehículo:
Chrysler 1994, sedan negro
Antecedentes:
12 arrestos. Cargos: juego ilícito, usura, asalto.

Nombre:
Lagas, Francisco (“Perro”)
Altura:
1.69 m.
Peso:
107 Kg
Pelo:
Negro grisáceo
Ojos:
Café
Tipo de sangre:
B
No. de zapatos:        
8
Tatuajes:
Ninguno
Vehículo:
Cadillac, 1993 sedan negro
Antecedentes:
19 arrestos. Cargos: Homicidio, robo, asalto, extorsión, narcóticos, juego ilegal, faltas a la moral con menor de edad.

Nombre:
Alfam, Jorge (“Gitano”)
Altura:
1.70 m.
Peso:
115 Kg
Pelo:
Negro
Ojos:
Café
Tipo de sangre:
B
No. de zapatos:        
8
Tatuajes:
“A mi mamá con amor”, en el brazo izquierdo.
Vehículo:
Lincoln 1993, sedan negro.
Antecedentes:
23 arrestos. Cargos: juego, usura, asalto, extorsión, homicidio.

HOJA RESUMEN DEL ASESINATO NÚMERO UNO

Carlos “Papi” Hasson ha sido ligado con el crimen organizado, tanto por las fuerzas del crimen organizado como por las fuerzas estatales.  De la información con que se cuenta se ve que “Papi” Hasson ha formado una pandilla propia y está mezclado con el tráfico de drogas. Recientes investigaciones de su departamento han descubierto la identidad de siete miembros de la pandilla de Hasson.  Investigaciones posteriores y vigilancia que se ha efectuado, han revelado que los miembros de la pandilla son fuertes distribuidores de drogas, a pesar de la presión en su contra de la mafia organizada. Informes confidenciales han puesto al descubierto una guerra entre los miembros de la banda y Carlos Hasson, le han acusado de “habérsele subido”. La propia pandilla ha amenazado a Carlos de quitarlo si no cambia.

Como resultado de las amenazas, “Papi” se deja ver muy poco y rara vez se reúne con más de un miembro de la banda a la vez. Se ha aislado en un departamento en un lugar apartado de la ciudad; un lugar que le brinda seguridad y que es desconocido por los miembros de la banda.  Un informante confidencial le informó a usted sobre la localización de dicho departamento y el teléfono de Hasson fue interceptado. Han pasado varios días y no se ha escuchado ninguna conversación por la intercomunicación. El 7 de julio a las 7.03 p.m., Carlos hizo una llamada a una caseta telefónica no localizada y la conversación fue la siguiente:
Persona desconocida:          “Hola”
“Papi” Hasson:   “Conseguí un pez gordo, veme en el club a las 10.30”
Persona desconocida    “Muy bien” (colgó)

La información anterior indica que el club era el Splendid en la calle de Insurgentes 197, un lugar aislado usado por la banda para reunirse. Otras personas han divulgado que algunas drogas han invadido el centro de la ciudad. Así parece que Papi ha estado tomando parte en el negocio. Con esto en mente, el subgrupo que tiene usted a su cargo, decide cubrir el club y poner vigilancia estricta alrededor de todos los sospechosos del lugar.

La Fuerza de la Confederación, habiendo recibido la información confirmada acerca de un gran cargamento que iba a llegar a la ciudad, entra en acción a las 9.00 p.m., de este día y simultáneamente buscarán a los sospechosos que están involucrados en este turbio asunto.  El soplón dio datos de veinte sospechosos que incluyen a Juan “Ojos Azules, Aníbal Hinge, José Comma, Benito Carato, Samuel Pérez, Juan Smith, Miguel Crupa, Daniel Skilmore, Francisco Todd, Simón Hallm, Joaquín Leod y Carlos Crooke. Todos son bien conocidos por el departamento de policía por estar conectados con el tráfico de drogas.  El espía en la casa de Papi Hasson informó que salió a las 9.30 p.m., pero que le perdió la pista a las 10.00 p.m., en el otro lado de la ciudad se obtuvieron otras pistas e informes sobre los miembros de su banda, y son las siguientes: A las 7.00 p.m., Dumbo y Benja se encontraban reunidos en un  lugar desconocido; el Perro y el Gitano estaban en una junta y Friolento y Ojos Azules se hallaban en los alrededores del club. Con esta información, el subgrupo se movilizó al 197 de la avenida Insurgentes.

A las 10.15 p.m., la primera unidad de su subgrupo llegó y vio que la puerta del club estaba entreabierta y que el carro de Hasson estaba estacionado en la parte exterior. El área parecía desierta y sólo un foco centelleaba a través de la puerta.  Desde afuera parecía que alguien estaba sobre el piso.  Se tomó la decisión de entrar para ver mejor. Un escrutinio reveló que el cuerpo de Hasson yacía boca abajo en el piso. Sangraba profusamente de una herida en la cabeza, aparentemente era una herida de bala de una pistola tirada a corta distancia, desde una ventana abierta en la parte posterior del local. Inmediatamente el área fue acordonada y el forense fue llamado al lugar.  Mientras esperaban los resultados del laboratorio, su subgrupo llevó a cabo una investigación de “puerta en puerta” en un intento de localizar a algún testigo presencial o a alguna persona que hubiera visto a “Papi” con alguien más en dicho lugar.  Aparentemente, la búsqueda era infructuosa hasta que dieron con un hombre de mediana edad que vio a dos hombres que entraban al club abandonado, mientras paseaba a su perro.  El asustado testigo que vivía a tres cuadras del club dijo que vio a  dos hombres entrando al edificio y que luego escuchó voces en la puerta de atrás y que alguien gritó “¡No!; ¡No!”. En ese momento oyó dos disparos y la puerta del club se abrió, pero nadie salió.  Entonces vio a un hombre huyendo por detrás del edificio.  El hombre era de mediana edad, usaba una camisa blanca y pantalones negros, tenía estatura promedio y era gordo.   El hombre huyó en un sedan oscuro estacionado en la cuadra siguiente.  El testigo, temeroso de su propia vida, corrió a su casa y cuando el detective que hacía la investigación de puerta en puerta llegó a su casa, le dio la información anterior.

La unidad forense buscó cuidadosamente por todo el lugar y encontró huellas digitales de “Papi”. Las otras huellas halladas no eran lo suficientemente claras y no pudieron clasificarse.  El arma localizada fue una Magnum 44 de origen desconocido, no pudieron obtenerse huellas de la pistola; manchas de sangre parecían indicar una lucha fiera y que aparentemente Carlos casi había llegado a la puerta. La sangre encontrada en el piso correspondía a dos tipos diferentes: subgrupo A y B.  Carlos había sangrado mucho, su tipo de sangre era A. Entre sus uñas se encontraron algunos cabellos. Investigación posterior reveló la huella de un pie en el jardín debajo de la ventana localizada en la parte posterior del club. La huella parecía ser de alguien que calzaba del 7 u 8; estaba algo distorsionada y pertenecía aun hombre de gran peso. (Esto se determinó por un molde hecho en la escena del crimen y midiendo la altura entre la ventana y el suelo). Presiones por parte de los altos jefes, exigen una rápida solución de este caso, especialmente después de los arrestos masivos que se habían hecho.  Con esta información su subgrupo está listo para llevar a cabo una detención. Los más sospechosos son los miembros de su pandilla. Parecía que Carlos llamó a un miembro de su pandilla e hizo una cita con su asesino. Toda la información que necesita su subgrupo se encuentra en la Hoja Resumen. Su labor es identificar al asesino empleando los datos que tienen a la mano.

HOJA RESUMEN DEL ASESINATO NÚMERO UNO

Carlos “Papi” Hasson ha sido ligado con el crimen organizado, tanto por las fuerzas del crimen organizado como por las fuerzas estatales.  De la información con que se cuenta se ve que “Papi” Hasson ha formado una pandilla propia y está mezclado con el tráfico de drogas. Recientes investigaciones de su departamento han descubierto la identidad de siete miembros de la pandilla de Hasson.  Investigaciones posteriores y vigilancia que se ha efectuado, han revelado que los miembros de la pandilla son fuertes distribuidores de drogas, a pesar de la presión en su contra de la mafia organizada. Informes confidenciales han puesto al descubierto una guerra entre los miembros de la banda y Carlos Hasson, le han acusado de “habérsele subido”. La propia pandilla ha amenazado a Carlos de quitarlo si no cambia.

Como resultado de las amenazas, “Papi” se deja ver muy poco y rara vez se reúne con más de un miembro de la banda a la vez. Se ha aislado en un departamento en un lugar apartado de la ciudad; un lugar que le brinda seguridad y que es desconocido por los miembros de la banda.  Un informante confidencial le informó a usted sobre la localización de dicho departamento y el teléfono de Hasson fue interceptado. Han pasado varios días y no se ha escuchado ninguna conversación por la intercomunicación. El 7 de julio a las 7.03 p.m., Carlos hizo una llamada a una caseta telefónica no localizada y la conversación fue la siguiente:
Persona desconocida:       “Hola”
“Papi” Hasson:   “Conseguí un pez gordo, veme en el club a las 10.30”
Persona desconocida:       “Muy bien” (colgó)

La información anterior indica que el club era el Splendid en la calle de Insurgentes 197, un lugar aislado usado por la banda para reunirse. Otras personas han divulgado que algunas drogas han invadido el centro de la ciudad. Así parece que Papi ha estado tomando parte en el negocio. Con esto en mente, el subgrupo que tiene usted a su cargo, decide cubrir el club y poner vigilancia estricta alrededor de todos los sospechosos del lugar.

La Fuerza de la Confederación, habiendo recibido la información confirmada acerca de un gran cargamento que iba a llegar a la ciudad, entra en acción a las 9.00 p.m., de este día y simultáneamente buscarán a los sospechosos que están involucrados en este turbio asunto.  El soplón dio datos de veinte sospechosos que incluyen a Juan “Ojos Azules, Anibal Hinge, José Comma, Benito Carato, Samuel Pérez, Juan Smith, Miguel Crupa, Daniel Skilmore, 


Francisco Todd, Simón Hallm, Joaquín Leod y Carlos Crooke. Todos son bien conocidos por el departamento de policía por estar conectados con el tráfico de drogas.  El espía en la casa de Papi Hasson informó que salió a las 9.30 p.m., pero que le perdió la pista a las 10.00 p.m., en el otro lado de la ciudad se obtuvieron otras pistas e informes sobre los miembros de su banda, y son las siguientes: A las 7.00 p.m., Dumbo y Benja se encontraban reunidos en un  lugar desconocido; el Perro y el Gitano estaban en una junta y Friolento y Ojos Azules se hallaban en los alrededores del club. Con esta información, el subgrupo se movilizó al 197 de la avenida Insurgentes.

A las 10.15 p.m., la primera unidad de su subgrupo llegó y vio que la puerta del club estaba entreabierta y que el carro de Hasson estaba estacionado en la parte exterior. El área parecía desierta y sólo un foco centelleaba a través de la puerta.  Desde afuera parecía que alguien estaba sobre el piso.  Se tomó la decisión de entrar para ver mejor. Un escrutinio reveló que el cuerpo de Hasson yacía boca abajo en el piso. Sangraba profusamente de una herida en la cabeza, aparentemente era una herida de bala de una pistola tirada a corta distancia, desde una ventana abierta en la parte posterior del local. Inmediatamente el área fue acordonada y el forense fue llamado al lugar.  Mientras esperaban los resultados del laboratorio, su subgrupo llevó a cabo una investigación de “puerta en puerta” en un intento de localizar a algún testigo presencial o a alguna persona que hubiera visto a “Papi” con alguien más en dicho lugar.  Aparentemente, la búsqueda era infructuosa hasta que dieron con un hombre de mediana edad que vio a dos hombres que entraban al club abandonado, mientras paseaba a su perro.  El asustado testigo que vivía a tres cuadras del club dijo que vio a  dos hombres entrando al edificio y que luego oyó voces en la puerta de atrás y que alguien gritó “¡No!, ¡No!”. En ese momento oyó dos disparos y la puerta del club se abrió, pero nadie salió.  Entonces vio a un hombre huyendo por detrás del edificio.  Tenía aproximadamente 50 años de edad, usaba una camisa blanca y pantalones negros, tenía estatura promedio y era gordo.   El hombre huyó en un sedan oscuro estacionado en la cuadra siguiente.  El testigo, temeroso de su propia vida, corrió a su casa y cuando el detective que hacía la investigación de puerta en puerta llegó a su casa, le dio la información anterior.

La unidad forense buscó cuidadosamente por todo el lugar y encontró huellas digitales de “Papi”. Las otras huellas halladas no eran lo suficientemente claras y no pudieron clasificarse.  El arma localizada fue una Magnum 44 de origen desconocido, no pudieron obtenerse huellas de la pistola; manchas de sangre parecían indicar una lucha fiera y que aparentemente Carlos casi había llegado a la puerta. La sangre encontrada en el piso correspondía a dos subgrupos:  A y B.  Carlos había sangrado mucho y bajo  sus uñas se encontraron algunos cabellos. Investigación posterior reveló la huella de un pie en el jardín debajo de la ventana localizada en la parte posterior del club. La huella parecía ser de alguien que calzaba del no. 7 u 8; estaba algo distorsionada y pertenecía a un hombre de más de 90 Kg (Esto se determinó por un molde hecho y el sello). Presiones por parte de los altos jefes, exige una rápida solución de este caso, especialmente después de los arrestos masivos que se habían hecho.  Con esta información su subgrupo está listo para llevar a cabo una detención. Los más sospechosos son los miembros de su pandilla e hizo una cita con su asesino. Toda la información que necesita su subgrupo se encuentra en la Hoja Resumen. Su labor es identificar al asesino empleando los datos que tienen a la mano.


HOJA RESUMEN DEL ASESINATO NÚMERO UNO

Carlos “Papi” Hasson ha sido ligado con el crimen organizado, tanto por las fuerzas del crimen organizado como por las fuerzas estatales.  De la información con que se cuenta se ve que “Papi” Hasson ha formado una pandilla propia y está mezclado con el tráfico de drogas. Recientes investigaciones de su departamento han descubierto la identidad de siete miembros de la pandilla de Hasson.  Investigaciones posteriores y vigilancia que se ha efectuado, han revelado que los miembros de la pandilla son fuertes distribuidores de drogas, a pesar de la gran presión en su contra de la mafia organizada. Informes confidenciales han puesto al descubierto una guerra entre los miembros de la banda y Carlos Hasson, le han acusado de “habérsele subido”. La propia pandilla ha amenazado a Carlos de quitarlo si no cambia.

Como resultado de las amenazas, “Papi” se deja ver muy poco y rara vez se reúne con más de un miembro de la banda a la vez. Se ha aislado en un departamento en un lugar apartado de la ciudad; un lugar que le brinda seguridad y que es desconocido por los miembros de la banda.  Un informante confidencial le informó a usted sobre la localización de dicho departamento y el teléfono de Hasson fue interceptado. Han pasado varios días y no se ha escuchado ninguna conversación por la intercomunicación. El 7 de julio a las 7.03 p.m., Carlos hizo una llamada a una caseta telefónica no localizada y la conversación fue la siguiente:
Persona desconocida:                  “Hola”
“Papi” Hasson:                               “Conseguí un pez gordo, veme en el
club a las 10.30”
Persona desconocida:                           “Muy bien” (colgó)

La información anterior indica que el club era el Splendid en la calle de Insurgentes 197, un lugar aislado usado por la banda para reunirse. Otras personas han divulgado que algunas drogas han invadido el centro de la ciudad. Así parece que Papi ha estado tomando parte en el negocio. Con esto en mente, el subgrupo que tiene usted a su cargo, decide cubrir el club y poner vigilancia estricta alrededor de todos los sospechosos del lugar.

La Fuerza de la Confederación, habiendo recibido la información confirmada acerca de un gran cargamento que iba a llegar a la ciudad, entra en acción a las 9.00 p.m., de este día y simultáneamente buscarán a los sospechosos que están involucrados en este turbio asunto.  El soplón dio datos de veinte sospechosos que incluyen a Juan “Ojos Azules, Anibal Hinge, José Comma, Benito Carato, Samuel Pérez, Juan Smith, Miguel Crupa, Daniel Skilmore, Francisco Todd, Simón Hallm, Joaquín Leod y Carlos Crooke. Todos son bien conocidos por el departamento de policía por estar conectados con el tráfico de drogas.  El espía en la casa de Papi Hasson informó que salió a las 9.30 p.m., pero que le perdió la pista a las 10.00 p.m., en el otro lado de la ciudad se obtuvieron pistas e informes sobre los miembros de su banda, y son las siguientes: A las 7.00 p.m., Dumbo y Benja se encontraban reunidos en un  lugar desconocido; el Perro y el Gitano estaban en una junta y Friolento y Ojos Azules se hallaban en los alrededores del club. Con esta información, el subgrupo se movilizó al 197 de la avenida Insurgentes.

A las 10.15 p.m., la primera unidad de su subgrupo llegó y vio que la puerta del club estaba entreabierta y que el carro de Hasson estaba estacionado en la parte exterior. El área parecía desierta y sólo un foco centelleaba a través de la puerta.  Desde afuera parecía que alguien estaba sobre el piso.  Se tomó la decisión de entrar para ver mejor. Un escrutinio reveló que el cuerpo de Hasson yacía boca abajo en el piso. Sangraba profusamente de una herida en la cabeza, aparentemente era una herida de bala de una pistola tirada a corta distancia, desde una ventana abierta en la parte posterior del local. Inmediatamente el área fue acordonada y el forense fue llamado al lugar.  Mientras esperaban los resultados del laboratorio, su subgrupo llevó a cabo una investigación de “puerta en puerta” en un intento de localizar a algún testigo presencial o a alguna persona que hubiera visto a “Papi” con alguien más en dicho lugar.  Aparentemente, la búsqueda era infructuosa hasta que dieron con un hombre de mediana edad que vio a dos hombres que entraban al club abandonado, mientras paseaba a su perro.  El asustado testigo que vivía a tres cuadras del club dijo que vio a  dos hombres entrando al edificio y que luego oyó voces en la parte de atrás y que alguien gritó “¡No!, ¡No!”. En ese momento oyó dos disparos y la puerta del club se abrió, pero nadie salió.  Entonces vio a un hombre huyendo por detrás del edificio.  El hombre era de mediana edad, usaba una camisa blanca y pantalones negros, medía aproximadamente 1.72 m.,  y era gordo.   El hombre huyó en un sedan oscuro estacionado en la cuadra siguiente.  El testigo, temeroso por  su propia vida, corrió a su casa y cuando el detective que hacía la investigación de puerta en puerta llegó a su casa, le dio la información anterior.

La unidad forense buscó cuidadosamente por todo el lugar y encontró huellas digitales de “Papi”. Las otras huellas halladas no eran lo suficientemente claras y no pudieron clasificarse.  El arma localizada fue una Magnum 44 de origen desconocido, no pudieron obtenerse huellas  digitales de la pistola; manchas de sangre en el piso indicaban que pertenecían a dos subgrupos diferentes: A y B.  Carlos había sangrado profusamente  y bajo sus uñas se encontró un mechón de pelo. Investigaciones  posteriores revelaron  la huella de un pie en el jardín debajo de la ventana localizada en la parte posterior del club. La huella parecía pertenecer a alguien que calzaba del 7 u 8; estaba algo distorsionada y había sido hecha por un hombre de peso mayor al promedio. (Esto se determinó por un molde hecho en la escena del crimen y midiendo la altura entre la ventana y el suelo). Presiones por parte de  altos jefes, exigen una rápida solución de este caso, especialmente después de los arrestos masivos que se habían hecho.  Con esta información su subgrupo está listo para llevar a cabo una detención. Los más sospechosos son los miembros de su pandilla e hizo una cita con su asesino. Toda la información que necesita su subgrupo se encuentra en la Hoja Resumen. Su labor es identificar al asesino empleando los datos que tienen a la mano.


HOJA RESUMEN DEL ASESINATO NÚMERO UNO

Carlos “Papi” Hasson ha sido ligado con el crimen organizado, tanto por las fuerzas del crimen organizado como por las fuerzas estatales.  De la información con que se cuenta se ve que “Papi” Hasson ha formado una pandilla propia y está mezclado con el tráfico de drogas. Recientes investigaciones de su departamento han descubierto la identidad de siete miembros de la pandilla de Hasson.  Investigaciones posteriores y vigilancia que se ha efectuado, han revelado que los miembros de la pandilla son fuertes distribuidores de drogas, a pesar de la presión en su contra de la mafia organizada. Informes confidenciales han puesto al descubierto una guerra entre los miembros de la banda y Carlos Hasson, le han acusado de “habérsele subido”. La propia pandilla ha amenazado a Carlos de quitarlo si no cambia.

Como resultado de las amenazas, “Papi” se deja ver muy poco y rara vez se reúne con más de un miembro de la banda a la vez. Se ha aislado en un departamento en un lugar apartado de la ciudad; un lugar que le brinda seguridad y que es desconocido por los miembros de la banda.  Un informante confidencial le informó a usted sobre la localización de dicho departamento y el teléfono de Hasson fue interceptado. Han pasado varios días y no se ha escuchado ninguna conversación por la intercomunicación. El 7 de julio a las 7.03 p.m., Carlos hizo una llamada a una caseta telefónica no localizada y la grabación de la  conversación fue la siguiente:
Persona desconocida:                  “Hola”
“Papi” Hasson:                               “Conseguí un pez gordo, veme en el
club a las 10.30”
Persona desconocida:                  “Muy bien” (colgó)

La información anterior indica que el club era el Splendid en la calle de Insurgentes 197, un lugar aislado usado por la banda para reunirse. Otras personas han divulgado que algunas drogas han invadido el centro de la ciudad. Así parece que Papi ha estado tomando parte en el negocio. Con esto en mente, el subgrupo que tiene usted a su cargo, decide cubrir el club y poner vigilancia estricta alrededor de todos los sospechosos del lugar.

La Fuerza de la Confederación, habiendo recibido la información confirmada acerca de un gran cargamento que iba a llegar a la ciudad, entra en acción a las 9.00 p.m., de este día y simultáneamente buscarán a los sospechosos que están involucrados en este turbio asunto.  El soplón dio datos de veinte sospechosos que incluyen a Juan “Ojos Azules, Anibal Hinge, José Comma, Benito Carato, Samuel Pérez, Juan Smith, Miguel Crupa, Daniel Skilmore, Francisco Todd, Simón Hallm, Joaquín Leod y Carlos Crooke. Todos son bien conocidos por el departamento de policía por estar conectados con el tráfico de drogas.  El espía en la casa de Papi Hasson informó que salió a las 9.30 p.m., pero que le perdió la pista a las 10.00 p.m., en el otro lado de la ciudad se obtuvieron otras pistas e informes sobre los miembros de su banda, y son las siguientes: A las 7.00 p.m., Dumbo y Benja se encontraban reunidos en un  lugar desconocido; el Perro y el Gitano estaban en una junta y Friolento y Ojos Azules se hallaban en los alrededores del club. Con esta información, el subgrupo se movilizó al 197 de la avenida Insurgentes.

A las 10.15 p.m., la primera unidad de su subgrupo llegó y vio que la puerta del club estaba entreabierta y que el carro de Hasson estaba estacionado en la parte exterior. El área parecía desierta y sólo un foco centelleaba a través de la puerta.  Desde afuera parecía que alguien estaba sobre el piso.  Se tomó la decisión de entrar para ver mejor. Un escrutinio reveló que el cuerpo de Hasson yacía boca abajo en el piso. Sangraba profusamente de una herida en la cabeza, aparentemente era una herida de bala de una pistola tirada a corta distancia, desde una ventana abierta en la parte posterior del local. Inmediatamente el área fue acordonada y el forense fue llamado al lugar.  Mientras esperaban los resultados del laboratorio, su subgrupo llevó a cabo una investigación de “puerta en puerta” en un intento de localizar a algún testigo presencial o a alguna persona que hubiera visto a “Papi” con alguien más en dicho lugar.  Aparentemente, la búsqueda era infructuosa hasta que dieron con un hombre de mediana edad que vio a dos hombres que entraban al club abandonado, mientras paseaba a su perro.  El asustado testigo que vivía a tres cuadras del club dijo que vio a los dos hombres entrando al edificio y que luego oyó voces en la parte de atrás y que alguien gritó “¡No!; ¡No!”. En ese momento oyó dos disparos y la puerta del club se abrió, pero nadie salió.  Entonces vio a un hombre huyendo por detrás del edificio.  El hombre era de mediana edad, usaba una camisa blanca y pantalones negros, medía aproximadamente 1.72  y era gordo.   Huyó en un sedan oscuro estacionado en la cuadra siguiente.  El testigo, temeroso de su propia vida, corrió a su casa y cuando el detective que hacía la investigación de puerta en puerta llegó a su domicilio, le dio la información anterior.

La unidad forense buscó cuidadosamente por todo el lugar y encontró huellas digitales de “Papi”. Las otras huellas halladas no eran lo suficientemente claras y no pudieron clasificarse.  El arma localizada fue una Magnum 44 de origen desconocido, no pudieron obtenerse huellas digitales de la pistola; manchas de sangre en el piso indicaban haberse llevado una fiera batalla, y  aparentemente Carlos había llegado casi hasta a la puerta. Dicha sangre pertenecía a dos subgrupos diferentes: A y B. Carlos había sangrado profusamente y bajo las uñas de sus manos había un mechón de cabellos. Investigaciones  posteriores  revelaron  la huella de un pie en el jardín debajo de la ventana localizada en la parte posterior del club. La huella parecía pertenecer a alguien que calzaba del 7 u 8; estaba algo distorsionada y había sido hecha por un hombre más alto que el promedio normal. (Esto se determinó por un molde hecho en la escena del crimen y midiendo la altura entre la ventana y el suelo). Presiones por parte de los altos jefes, exigen  una rápida solución de este caso, especialmente después de los arrestos masivos que se habían hecho.  Con esta información su subgrupo está listo para llevar a cabo una detención. Los más sospechosos son los miembros de su pandilla e hizo una cita con su asesino. Toda la información que necesita su subgrupo se encuentra en la Hoja Resumen. Su labor es identificar al asesino empleando los datos que tienen a la mano.

HOJA RESUMEN DEL ASESINATO NÚMERO UNO

Carlos “Papi” Hasson ha sido ligado con el crimen organizado, tanto por las fuerzas del crimen organizado como por las fuerzas estatales.  De  información que se ha recibido se ve que “Papi” Hasson ha formado una pandilla propia y está mezclado con el tráfico de drogas. Recientes investigaciones de su departamento han descubierto la identidad de siete miembros de la pandilla de Hasson.  Investigaciones posteriores y vigilancia que se ha efectuado, han revelado que los miembros de la pandilla son fuertes distribuidores de drogas, a pesar de la gran presión en su contra de la mafia organizada. Informes confidenciales han puesto al descubierto una guerra entre los miembros de la banda y Carlos Hasson, le han acusado de “habérsele subido”. La propia pandilla ha amenazado a Carlos de quitarlo si no cambia.

Como resultado de las amenazas, “Papi” se deja ver muy poco y rara vez se reúne con más de un miembro de la banda a la vez. Se ha aislado en un departamento en un lugar apartado de la ciudad; un lugar que le brinda seguridad y que es desconocido por los miembros de la banda.  Un informante confidencial le informó a usted sobre la localización de dicho departamento y el teléfono de Hasson fue interceptado. Han pasado varios días y no se ha escuchado ninguna conversación por la intercomunicación. El 7 de julio a las 7.03 p.m., Carlos hizo una llamada a una caseta telefónica no localizada y la conversación fue la siguiente:
Persona desconocida:                  “Hola”
“Papi” Hasson:                               “Conseguí un pez gordo, veme en el
club a las 10.30”
Persona desconocida:                           “Muy bien” (colgó)

La información anterior indica que el club era el Splendid en la calle de Insurgentes 197, un lugar aislado usado por la banda para reunirse. Otras personas han divulgado que algunas drogas han invadido el centro de la ciudad. Así parece que Papi ha estado tomando parte en el negocio. Con esto en mente, el subgrupo que tiene usted a su cargo, decide cubrir el club y poner vigilancia estricta alrededor de todos los sospechosos del lugar.

La Fuerza de la Confederación, habiendo recibido la información confirmada acerca de un gran cargamento que iba a llegar a la ciudad, entra en acción a las 9.00 p.m., de este día y simultáneamente buscarán a los sospechosos que están involucrados en este turbio asunto.  El soplón dio datos de veinte sospechosos que incluyen a Juan “Ojos Azules, Anibal Hinge, José Comma, Benito Carato, Samuel Pérez, Juan Smith, Miguel Crupa, Daniel Skilmore, Francisco Todd, Simón Hallm, Joaquín Leod y Carlos Crooke. Todos son bien conocidos por el departamento de policía por estar conectados con el tráfico de drogas.  El espía en la casa de Papi Hasson informó que salió a las 9.30 p.m., pero que le perdió la pista a las 10.00 p.m., en el otro lado de la ciudad se obtuvieron otras pistas e informes sobre los miembros de su banda, y son las siguientes: A las 7.00 p.m., Dumbo y Benja se encontraban reunidos en un  lugar desconocido; el Perro y el Gitano estaban en una junta y Friolento y Ojos Azules se hallaban en los alrededores del club. Con esta información, el subgrupo se movilizó al 197 de la avenida Insurgentes.

A las 10.15 p.m., la primera unidad de su subgrupo llegó y vio que la puerta del club estaba entreabierta y que el carro de Hasson estaba estacionado en la parte exterior. El área parecía desierta y sólo un foco centelleaba a través de la puerta.  Desde afuera parecía que alguien estaba sobre el piso.  Se tomó la decisión de entrar para ver mejor. Un escrutinio reveló que el cuerpo de Hasson yacía boca abajo en el piso. Sangraba profusamente de una herida en la cabeza, aparentemente era una herida de bala de una pistola tirada a corta distancia, desde una ventana abierta en la parte posterior del local. Inmediatamente el área fue acordonada y el forense fue llamado al lugar.  Mientras esperaban los resultados del laboratorio, su subgrupo llevó a cabo una investigación de “puerta en puerta” en un intento de localizar a algún testigo presencial o a alguna persona que hubiera visto a “Papi” con alguien más en dicho lugar.  Aparentemente, la búsqueda era infructuosa hasta que dieron con un hombre de mediana edad que vio a dos hombres que entraban al club abandonado, mientras paseaba a su perro.  El asustado testigo que vivía a tres cuadras del club dijo que vio a  dos hombres entrando al edificio y  luego oyó voces en la parte de atrás y que alguien gritó “¡No!; ¡No!”. En ese momento oyó dos disparos y la puerta del club se abrió, pero nadie salió.  Entonces vio a un hombre huyendo por detrás del edificio.  El hombre era de mediana edad, usaba una camisa blanca y pantalones negros, medía aproximadamente 1.72 y era gordo.   Huyó en un sedan oscuro estacionado en la cuadra siguiente.  El testigo, temeroso de su propia vida, corrió a su casa y cuando el detective que hacía la investigación de puerta en puerta llegó a su casa, le dio la información anterior.

La unidad forense buscó cuidadosamente por todo el lugar y encontró huellas digitales de “Papi”. Las otras huellas halladas no eran lo suficientemente claras y no pudieron clasificarse.  El arma localizada fue una Magnum 44 de origen desconocido, no pudieron obtenerse huellas de la pistola; manchas de sangre en el piso indicaban haberse llevado una fiera batalla y aparentemente Carlos había llegado casi a la puerta. Dicha sangre pertenecía a dos subgrupos diferentes: A y B. Carlos había sangrado profusamente y bajo las uñas de sus manos había un mechón de cabellos. Investigaciones  posteriores revelaron la huella de un pie en el jardín debajo de la ventana localizada en la parte posterior del club. La huella parecía pertenecer a alguien  que calzaba del 7 u 8; estaba algo distorsionada y había sido hecha por un hombre más alto que el promedio normal. (Esto se determinó por el un molde hecho en la escena del crimen y midiendo la altura entre la ventana y el suelo). Presiones por parte de los altos jefes, exigen  una rápida solución de este caso, especialmente después de los arrestos masivos que se habían hecho.  Con esta información su subgrupo está listo para llevar a cabo una detención. Los más sospechosos son los miembros de su pandilla  e hizo una cita con su asesino. Toda la información que necesita su subgrupo se encuentra en la Hoja Resumen. Su labor es identificar al asesino empleando los datos que tienen a la mano.


HOJA DE SOLUCIÓN DEL ASESINATO NÚMERO UNO


NOMBRE

ALTURA

PESO

EDAD
TIPO
DE
SANGRE

QUE HIZO A LAS
7 p.m. (libre de hacer una llamada)

QUE HACIA A LAS
10 p.m. (libre para cometer el asesinato)
Viron, Benjamín
(“Benji”)
1.64 m.
100 Kg
49
B
Se desconoce
Se desconoce
Enopac, Alfonso
(“Dumbo”)
1.69 m.
110 Kg
52
A
Se desconoce

Se desconoce
Ollag, José
(“Chiles”)
1.70 m.
80 Kg
52
A
Cerca del Club
Se desconoce
Phelps, Jaime
(“Dedos”)
1.65 m.
95 Kg
52
B
Cerca del Club
Se desconoce
Sutter, Eduardo
(“Ojos Azules”)
1.69 m.
109 Kg
51
B
Cerca del Club
Se desconoce
Lagas, Francisco
(“Perro”)
1.69 m.
107 Kg
50
B
Cerca de un lugar de apuestas
Arrestado
Aifan, Jorge
(“Gitano”)
1.70
11 Kg
39
B
Cerca de un lugar de apuestas
Se desconoce

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